top of page
Buscar

Mis anotaciones sobre el libro “Física abierta. Del big bang a la primera célula de Adán” de José Ramón Recuero.

Entraremos a dialogar con ideas que nos dirigen hacia el origen de todo. Necesariamente recurriremos a datos científicos pero necesitamos abrirnos al pensamiento filosófico y teológico. La verdad es tan grande que una disciplina no puede abarcar completamente. 


Notablemente los dos científicos más grandes del siglo pasado, negaban la necesidad de Dios en la formación y el sostén del universo. Para Hawking nadie creó el universo ni dirigió nuestro destino. Einstein tampoco creía en un Dios personal que oye oraciones y nos asiste, pero le sorprendía el orden cósmico y la belleza de las leyes físicas del universo. Coincidía mejor con el Dios de Spinoza, veía en el universo una religiosidad cósmica pero sin un Dios creador y amante de los hombres. Ambos admitían que la ciencia ofrece una explicación completa y autosuficiente del universo. 


I. El comienzo 


Nos preguntamos de dónde procede el mundo, nuestro planeta, las estrellas, la vida, la conciencia. Gracias a la ciencia, hoy sabemos que todo empezó con el Big bang, hace 13.800 millones de años. No existía algo anterior a eso, ni el espacio, ni el tiempo, ni la energía, ni la luz. La ciencia no puede explicar hasta hoy ese momento y tampoco lo que había antes. Solo podemos aproximarnos a otras disciplinas no científicas como la filosofía, la metafísica, la teología, el misterio. ¿ Y qué pasaba antes del Big bang ?  En la tradición judeo cristiana se habla de que lo preexistente era la Palabra de Dios.


¿ Y de qué está compuesto el universo ? Básicamente, la enorme energía desprendida tras la explosión, junto con la acción de la gravedad y el enfriamiento del universo, fue dando origen a la materia, las estrellas, las galaxias y los planetas.


¿ Es posible que esto haya existido siempre ? El problema está en que el tiempo también se inicia con el Big bang, entonces antes no existía ni el tiempo. Se sabe científicamente que esa explosión ocurrió hace 13.800 millones de años y se lo llamó a ese momento inicial el Big bang. 


¿ Y por qué habrá decidido iniciar la luz, el tiempo y el espacio ? Y necesariamente, si hubo un inicio, tendrá que haber un final, pues todo tiende hacia el caos final, a la entropía. Los físicos hablan de dos posibles escenarios del fin del mundo: su muerte térmica o una gran implosión (Big crunch). En todo caso estamos viviendo en la mitad de la duración de nuestro sol.


II. ¿ Qué sabemos de nuestro planeta ?


Nuestro planeta Tierra es una nave espacial que recorre alrededor del sol a una velocidad de 30 km por segundo. La misma Tierra gira sobre sí misma a una velocidad de 1600 km por hora, más rápido que los vuelos comerciales. Ya Eratóstenes en el siglo II a.C., pudo medir la circunferencia de la tierra mediante la luz del sol y las sombras, unos 40.000 kms.


¿ Qué es lo que impide que la tierra se aleje del sol  y que nosotros no podamos volar ? Es la gravedad, la atracción que tienen todos los cuerpos, nosotros a la tierra, el planeta al sol. Pero no se conoce la causa.


III. El sol, la luna y las estrellas 


Nuestros ojos pueden visualizar a simple vista unas 6000 estrellas, habiendo miles de millones que no podemos ver.


El sol fue divinizado por varias culturas a través del tiempo, los egipcios, los griegos, los aztecas. Pero ya Anaxágoras 450 años a.C. había dicho que no era un dios sino una piedra. La luna también fue divinizada. Hoy día la conocemos, es solo una piedra, sin atmósfera y sin agua. Los astronautas que la visitaron ven a la tierra con un tamaño 4 veces mayor de lo que nosotros divisamos a la luna y desde allá, se preguntaron sobre la vida de los hombres, corriendo detrás de sus pasiones, con guerras, tristeza, dolor y  muchos disparates más, pero también capaces de amar, de imaginar, de heroísmo, de compasión, de apreciar el arte, la música, el bien, de buscar la belleza, la alegría y a Dios mismo.


También fueron divinizados el fuego, el viento, el aire ligero, la bóveda del cielo, el agua y las estrellas. Pero la naturaleza es corruptible y puede dejar de existir, por lo que no es Dios.


A la distancia que estamos del sol, 150 millones de kilómetros, la luz tarda 8 minutos para llegar a la tierra.


IV. Las fuerzas que sostienen el Universo


Solo conocemos una pequeña parte del universo. Cerca del 26 % sería materia oscura y alrededor del 70 %, energía oscura, componentes que todavía no logramos comprender plenamente.


El mundo se rige por cuatro fuerzas fundamentales: la gravedad, descrita por Isaac Newton y explicada posteriormente mediante la relatividad general de Albert Einstein; y otras tres fuerzas que se explican a través de la física cuántica: el electromagnetismo, la fuerza nuclear fuerte y la fuerza nuclear débil.


Para intentar comprender el universo se necesita algo más que la física; quizá también filosofía, metafísica y teología.


Con el Big bang se inicia la expansión del universo, en todos los sentidos, todo se aleja de todo, en contra de la gravedad que sin embargo lo frena un poco gracias a una fuerza oscura. En realidad, las galaxias no se alejan unas de otras activamente sino porque el espacio se va dilatando. Los científicos hasta hoy no pueden explicar cómo se originó el Big bang. En matemáticas los llaman la singularidad, pero en el fondo es algo que no se puede comprender.


En el instante de comenzar el Big bang estaban concentrados en un punto la gravedad, la electromagnética, la nuclear fuerte y débil, fuente de la energía colosal del universo.


La materia irradia energía electromagnética que según su longitud de onda pueden ser ondas de radio, radiación infrarroja (calor), radiación electromagnética (luz visible), rayos ultravioleta, rayos X y rayos gamma.


V. Interpretación del Universo


En cuanto al manejo del universo, se gestaron dos “demonios”, el de Laplace que le atribuye al mismo universo una inteligencia sobrehumana, y otro “demonio”, de Maxwell para el que todo dependía de Dios. La física se dedica a examinar la parte material del universo, mientras que la metafísica busca conocer la esencia de las cosas, su espíritu. La física es limitada y necesita de la metafísica para la comprensión del surgimiento de la materia y la energía en la gran explosión. Suponiendo que aceptemos el concepto de “Creación”, las leyes físicas serían  una emanación de la mente de Dios. La ciencia y la religión deben complementarse.


El libro de la Naturaleza está escrito en lenguaje matemático. Si existe una obra de arte magnífica, tiene que haber un artista. Y el lenguaje matemático alguien tuvo que haberlo inventado.


Es más lógico pensar que Dios se ha hecho Hombre que el hombre se convierta en Dios. Porque hoy día existen, como veremos, ideologías que pretenden sustituir a Dios. 


Ya en el siglo V a.C. Leucipo y Demócrito describieron lo que serían los átomos, minúsculos elementos que se combinan para formar distintos cuerpos. El hidrógeno y el helio fueron los dos átomos originados en el Big bang. El resto proceden de la fusión nuclear en las estrellas o de la explosión de ellas. Después supimos que los planetas se mueven por la fuerza de la gravedad y que los electrones lo hacen por la fuerza electromagnética. Los electrones no tienen una órbita definida, mientras que los planetas sí. La fuerza nuclear fuerte asegura la estabilidad de los núcleos atómicos y produce la energía de las estrellas por fisión y fusión nuclear.


El electromagnetismo es la interacción entre cargas eléctricas en movimiento y esta fuerza es la que mueve el mundo microscópico. Gracias a esta fuerza los átomos se unen para formar moléculas.


VI. El misterio de la vida


La vida apareció en el planeta hace unos 3.500 millones de años. No se sabe cómo se hizo el paso de moléculas a células vivas. Ni qué decir del ADN, molécula complejísima. La vida es un desafío a las leyes físicas pues es entropía negativa, pues se organiza cada vez mejor, hasta que al fin gana el caos y  sobreviene la muerte del organismo.


Una especie es un conjunto de seres que provienen de un tronco común y pueden reproducirse entre ellos, mientras que raza es un conjunto de individuos de la misma especie que se diferencian por algunos caracteres transmisibles por la herencia pero poco importantes.


¿ Cómo actúa el espíritu en nuestra conciencia ? Esto seguirá siendo un misterio por un buen tiempo aún. La toma de decisiones libres surge de procesos cerebrales inconscientes con supervisión consciente. Y podemos comprender y aceptar las leyes morales, muy diferentes de las leyes físicas.


Por otro lado, nuestros átomos y células se están renovando y reemplazando continuamente, sin embargo, yo sigo siendo yo. Y es el ser el que siempre decide lo que él es.


VI.: Corrientes de pensamientos 


René Descartes (siglo XVII) defendía el dualismo, según el cual la mente y el cuerpo son dos realidades distintas. Teilhard de Chardin (siglo XIX) afirmaba con pasión que la materia y el espíritu no son dos cosas, sino dos estados de la energía cósmica. El materialismo predominante hoy en día hace que el hombre se centre en el cuerpo, en su sustrato material, y desee modificarlo a su gusto y medida. De ahí surgen el posmodernismo, el posthumanismo y el transhumanismo, corrientes que pretenden convertir al Homo sapiens en Homo deus, en referencia a Yuval Noah Harari. El hombre termina así convertido en una bestia que pretende ser dios. Esto ocurre con frecuencia en los tiranos.


En la cultura judeocristiana, lo biológico del homínido queda superado por lo metafísico; así, el ser humano se humaniza y se convierte en Homo sapiens. Tenemos un cuerpo sensible pero no somos bestias; tenemos una chispa de lo divino pero no somos Dios. Por amor hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios.


El alma y el cerebro son realidades distintas. Si existiera una unidad indisoluble entre lo cerebral y el alma, esta tendría que seguir los destinos del cuerpo, y la muerte sería el final de todo.


Para intentar comprender el universo se necesita algo más que la física; quizá también filosofía, metafísica y teología.
Para intentar comprender el universo se necesita algo más que la física; quizá también filosofía, metafísica y teología.

 
 
 

Comentarios


Prof. Dr. Enrique de Mestral

Profesor de Medicina.

Especialista en Geriatría y Cuidados Paliativos.

Especialista en Bioética.

Especialista en Medicina Familiar.

Newsletter

Gracias por suscribirte!

© 2026 Enrique de Mestral | Todos los derechos reservados

bottom of page